15 de agosto de 2013

Tan infinitamente humano.

Lo miraba desde el otro extremo del salón. El solo acariciaba su cabello, tan sutilmente como suele hacerlo y yo ahí desviando mi mente e imaginando lo imposible ... tenerlo conmigo.
Como quisiera ser todo aquello que te compone como ser. Por que tal vez no habías notado que eres especial. 

Pero soy solo una chica más en tu contexto, soy como  las palabras insignificantes que se las lleva el viento. El brillo de tus ojos jamás chocaran con la tristeza de los míos, tus manos y las mías siempre se encontraran con un leve rose cuando caminas a mi costado. 
¿Qué no escuchas los latidos de mi corazón cuando te acercas? 
Me estoy ilusionando con tus pequeñas caricias y besos en la frente intencionales.
Pero no te preocupes tomate el tiempo que quieras, yo seguiré disimulando el escalofrío que me provocas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario