Ella aún no lo ah olvidado y mantiene la esperanza de que al menos él recuerde el primer día que se conocieron. Hace tiempo que no hablan, pues el recuerdo y la muchacha más triste del mundo mantienen un orgullo muy elevado, lo que les impide poder amarse como desearían. Al menos eso piensa ella.
Los dos han amado a varias personas pero, sin duda alguna, el amor que ellos construyeron no se compara con ningún otro. Era especial, único. Lo estaban dejando morir o, tal vez, ya murió.
Se alejaron. Sus almas ya no caminan juntas, las caricias que quedaron marcadas no han sanado. En los labios de ella aún queda la sensación de aquél primer beso, en su cuerpo las caricias primeras y en sus venas el veneno que él dejó cuando se marchó.
Ella duda que alguna vez todo vuelva a ser como antes, tan perfecto. Él, para ella, era la persona más perfecta. Era el único que podía unir la constelación de sus pecas sin tropiezos, el único que sabía aquel punto débil en su cuello, el único que con tan solo una mirada amarró su alma a sus pupilas.
¿Qué pensará aquél recuerdo de la chica? ¿Seguirá sintiendo el calor de aquellas noches de domingo? ¿Alguien más penetro su alma y se adueño de él?
A veces, uno se cansa de esperar a una persona; otras simplemente aparentan haberlo hecho aunque la realidad sea otra.
- MF.
Los dos han amado a varias personas pero, sin duda alguna, el amor que ellos construyeron no se compara con ningún otro. Era especial, único. Lo estaban dejando morir o, tal vez, ya murió.
Se alejaron. Sus almas ya no caminan juntas, las caricias que quedaron marcadas no han sanado. En los labios de ella aún queda la sensación de aquél primer beso, en su cuerpo las caricias primeras y en sus venas el veneno que él dejó cuando se marchó.
Ella duda que alguna vez todo vuelva a ser como antes, tan perfecto. Él, para ella, era la persona más perfecta. Era el único que podía unir la constelación de sus pecas sin tropiezos, el único que sabía aquel punto débil en su cuello, el único que con tan solo una mirada amarró su alma a sus pupilas.
¿Qué pensará aquél recuerdo de la chica? ¿Seguirá sintiendo el calor de aquellas noches de domingo? ¿Alguien más penetro su alma y se adueño de él?
A veces, uno se cansa de esperar a una persona; otras simplemente aparentan haberlo hecho aunque la realidad sea otra.
- MF.
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